Jaque mate ¡a las diferencias sociales!

 

 

En México existe una institución que hace una labor digna de ser reconocida: La Escuela Nacional de Ajedrez. Este lugar rompe barreras sociales y une a los niños a través de una disciplina que los incentiva, educa y les enseña no solo a ganar partidas y campeonatos, sino que también a encontrar nuevos amigos. Aquí se olvidan las diferencias de apellidos, del barrio donde viven y del colegio al que asisten y todo se transforma mágicamente en caballos, peones, alfiles, reinas y reyes.

 

Texto y fotos: Arturo Figueroa Carrasco
País: México

 

Es una fría mañana de domingo en un colegio de un barrio acomodado del área poniente de la capital mexicana. Acompañados por sus padres, llegan una decena de niños para participar en un nuevo campeonato de ajedrez. Entre tantos niños me llama la atención uno: Bryan, de 10 años. Sus padres, una pareja joven, madrugaron para cruzar la ciudad en transporte público para traer a su hijo a este evento. te> con los instrumentos o simplemente a llevar el ritmo con sus palmas.

 

Juego ajedrez desde los siete”, cuenta. “Mis papás se sorprendieron cuando les dije que quería empezar a jugar siendo tan pequeño, pero me apoyaron. Llevo bastante tiempo practicando y cuando gano obtengo trofeos, (tiene dos) y medallas (ha acumulado cinco). Me siento muy feliz y emocionado, aunque cuando pierdo pienso que pude haber dado más de mí”, confiesa Bryan.

 

A sus padres, Rocío e Iván, los percibo humildes y tímidos. Ya entrados en conversación me dicen viven con él en el sector oriente de la ciudad, en una zona popular llamada Nezahualcóyotl. Demoraron casi dos horas para llegar a este lugar (en metro y luego autobús). Ellos hacen todo lo necesario para acompañarlo a donde le toque jugar, porque saben que el sueño de su pequeño es llegar a ser maestro de esta disciplina.

 

Aunque desde que empezó todo esto ha sido bastante sacrificado, estamos demasiado orgullosos y emocionados”, señala Rocío. “Esto es lo que realmente le gusta, y lo disfruta al máximo. Lo vemos en sus ojos cuando está jugando y más cuando gana. Además, él era indeciso para algunas cosas y el ajedrez le ha servido para poder decidir más rápido y también ha mejorado sus calificaciones en la escuela; siento que le ha ayudado mucho”.

 

 Rompiendo barreras

 

La Escuela Nacional de Ajedrez de México, fue fundada en 1985 bajo la tradición deportiva, que ya venía desde hace varias décadas atrás, de la familia mexicana Ferriz. Ellos han impulsado esta disciplina con amor y esfuerzo y han tenido entre sus filas a los mejores ajedrecistas de este país.

 

La escuela no solo se ocupa de enseñarles a jugar a los niños, sino que también se ocupa de promover la interacción entre ellos sin importar su clase social o colegio de donde vengan. Aquí los une esta disciplina. “Mover las fichas es lo que los motiva. El juego además los hace relacionarse y conocerse”, comenta su director general, Rodrigo Ferriz. “Soñamos con un día llevar este juego a todos los hogares mexicanos”, agrega.

 

Y aquí no importa quién es quién. No importa saber de qué familia viene la niña o el niño que está frente a ti soñando con hacer jaque mate. “En estos torneos hay de todo, viene gente de clase social muy baja y muy alta. Hay niños con pocos recursos económicos a los que les damos becas y hay los que vienen de muy lejos, se demoran más de dos horas en llegar”, me platica.

 

Nuestro amigo Bryan es un claro ejemplo: juega con niños de otros colegios y de otra situación económica, social y cultural. Y no solo a él le ha servido, ya que sus padres también valoran conocer diferentes realidades. “Vivimos en una zona que mucha gente excluye, pero aquí estamos. Sabemos que es muy bueno para él ya que ha jugado con chicos de otros barrios; esto le ha ayudado a abrir su mente, incluso jugó una vez con alguien de Francia. Esto cambia su forma de ser y pensar”, confiesa su padre Iván.

 

Desde su fundación, la escuela ha hecho diversas investigaciones en el campo de la pedagogía, psicología y ciencia, y tras esto ha realizado varios programas educativos respaldados por la Universidad Nacional Autónoma de México. “Vemos como comparten y se ayudan. Algunos papás nos dicen que además les va mejor en el colegio, que tienen mayor capacidad de memorización; eso nos gusta y nos motiva”, puntualiza Ferriz.

 

Peones… ¡listos!

 

Ya empezado el campeonato, vemos a los participantes serios y concentrados; saben que cualquier mal movimiento, los podría hacer perder la partida. Bryan, ya lleva varias partidas jugadas y esta vez no le ha ido bien. “Falta de concentración”, me dice tímidamente. Y claro, no siempre podemos ganar.

 

 “El ajedrez en una primera etapa genera hiperactividad, porque debes tomar decisiones rápidas, en un contexto difícil, con estrés”, explica Ferriz. “Ya con la maduración en el juego, el cerebro va percibiendo más datos, más información, las cuales analiza para tomar mejores decisiones. Es un proceso muy interesante, que avanza poco a poco”, acota.

 

Avanzado el torneo, escuché entre la gente un acento venezolano. Era Adriana Vergara, quien acompañó a sus hijos que se unieron a esta disciplina hace unos meses. “Así como lo dicen los organizadores de este torneo, el ajedrez requiere mucha estrategia y conocimiento, con todo eso aprendes a tomar decisiones y eso les ha ayudado a mis hijos”.

 

Adriana señala que es importante lo que hacen con niños y le gusta que sea una actividad con inclusión social, donde no importe el estrato social. “El ajedrez es una herramienta que los ayuda personal y académicamente”, señala. Su hijo Philip agrega: “Me apasiona mucho; se necesita mucha inteligencia para ganar. Me gusta venir y aprender más. Mi familia me apoya”

 

Trofeos, nunca dinero

 

Como una gran familia, todos unidos por el ajedrez”, es el pensamiento de la liga que realiza esta escuela de ajedrez, que además de enseñar a jugar, aporta un grano de arena a la tarea de incentivar la interacción social entre los participantes. “Aquí estandarizamos los conocimientos, independiente si vienen de una escuela rural o de una privada. Además, premiamos con trofeos, nunca con dinero, ya que creemos que cuando haces algo por ganar dinero, a veces olvidas el gusto por participar”, señala Ferriz.

 

El director de la escuela agrega que en esta institución se enseña la perseverancia, el pararse de las derrotas y respetar al oponente sin importar quién sea. “Aquí no importa si eres rico, pobre o de una etnia diferente; en el ajedrez todos somos iguales y tenemos la misma posibilidad de ganar”, argumenta orgulloso.

 

El sueño de Ferriz es seguir enseñando de una manera divertida y socialmente incluyente. Incluso, la meta es más ambiciosa y apuntan a lograr algún día llevar a la práctica un programa integral de ajedrez en toda la república mexicana.

 

Y es muy probable que el sueño de Bryan o Philip, así como de tantos otros participantes, sea practicar, mejorar, tratar de ganar, pero también conocer y compartir con niños de diferentes lugares, de diferentes clases sociales y realidades. Frente a un tablero de ajedrez, los une el mismo y único deseo: las locas ganas de jugar y de hacer nuevos amigos.

 

Desigualdad social

 

Los Estados Unidos Mexicanos (nombre oficial) están compuestos por 32 entidades federativas y tienen una población de 112 millones de habitantes según el último censo oficial. Este país de Norteamérica se destaca en el mundo por su riqueza cultural y natural, por sus playas, por la generosidad de su gente y también por sus alarmantes cifras de disparidad con la que vive su población.

 

· Cerca de 45 millones de habitantes viven en la pobreza.

· El 38% de la población hablante indígena vive en pobreza extrema.

· Al 1% de la población más rica le toca el 21% del ingreso total.

· El mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, posee una riqueza calculada en cerca de $ 77 mil millones de dólares americanos.

· El país azteca se encuentra dentro del 25% de todas las naciones con mayores niveles de desigualdad social. Fuente: ONG Oxfam, México, junio 2015.

 

©veintemundos

 

Если Вам понравилось — поделитесь с друзьями:

 

продолжить с текстами среднего уровня >>>

 

перейти к текстам уровня выше среднего >>>


Смотрите так же:

 

Рекомендуемые статьи и видео:

Ещё статьи >>>